PSORIASIS: TRATAMIENTO

TRATAMIENTO DE LA PSORIASIS CON BIOMAGNETISMO MÉDICO

La diferencia fundamental entre la medicina alopática y el biomagnetismo médico consiste en que la primera cura y atiende el síntoma y el segundo busca y trata la etiología de la enfermedad. El organismo corrige la disfución sin necesidad de intervenciones adicionales.

Esta terapia expone que las enfermedades del hombre y la mujer son producto de alteraciones que se producen en el pH del organismo. Estas alteraciones permiten que se instalen en el cuerpo los patógenos que generan disfunciones. Al nivelar la acidosis o la alcalinidad de estos puntos específicos se consigue erradicar a los patógenos que generan las disfunciones, se restablece el equilibrio del cuerpo y se recupera la salud.

La psoriasis tiene un porcentaje de respuesta muy positivo, superior al 88% de los casos documentados con el tratamiento de Biomagnetismo Médico y Bioenergética. En el tratamiento se combina la psicología clínica con el Biomagnetismo Médico y la Bioenergética, sin ningún efecto secundario y con muy pocas sesiones (entre 2 y 6).

La psoriasis es una enfermedad de la piel, crónica, caracterizada por la aparición de zonas de inflamación de color rojizo que se cubren de una especie de escamas plateadas, brillantes, que surgen sobre todo en los codos, rodillas, cuero cabelludo y parte inferior de la espalda. Evoluciona en brotes, con épocas de agudización que alternan con otras de menor actividad. No se trata de una enfermedad infecciosa ni contagiosa, tampoco es una enfermedad fatal ni por lo general trae graves consecuencias, aunque en los casos más severos puede tener un impacto social importante.

La psoriasis afecta aproximadamente a 8 de cada 100 personas y puede aparecer a cualquier edad, aunque lo normal es que se manifieste entre los 15 y los 35 años. Sus brotes pueden ser bruscos o graduales. En ocasiones alcanza una gran extensión y afecta también a uñas, genitales y otras zonas del cuerpo, lo que puede llegar a tener una seria repercusión en la personalidad del afectado.

La psoriasis no es una simple erupción cutánea, sino una enfermedad que puede llegar a ser dolorosa y debilitante y que afecta al desarrollo de las actividades cotidianas. Está provocada por el funcionamiento defectuoso del sistema inmunitario que provoca un exceso de producción de células cutáneas, las encargadas de reponer las capas de piel, en constante renovación.

Este exceso llega a alcanzar un nivel de sustitución hasta siete veces superior al normal, dando lugar a las características placas de la enfermedad, que adoptan la forma de manchas rojas resaltadas cubiertas de descamaciones. Además, el exceso de producción de células también produce la infiltración de glóbulos blancos (células T) en la piel. Las lesiones suelen localizarse en el tronco, los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y las ingles.

La capacidad que ofrece el biomagnetismo de corregir el campo magnetico

ETIOLOGíA

La psoriasis parece ser un trastorno hereditario; es decir, que se transmite de padres a hijos. Los médicos piensan que probablemente ocurre cuando el sistema inmunitario del cuerpo toma erróneamente células sanas por sustancias peligrosas. Ver también: respuesta inflamatoria

Las células cutáneas crecen en lo profundo de la piel y normalmente suben hasta la superficie aproximadamente una vez al mes. En las personas con psoriasis, este proceso es demasiado rápido y las células cutáneas muertas se acumulan en la superficie de la piel.

Los siguientes factores pueden desencadenar un ataque de psoriasis o hacer que la afección sea más difícil de tratar:

  - Bacterias o infecciones virales, incluyendo faringitis estreptocócica e infecciones de las vías respiratorias altas

  - Aire o piel seca

  - Lesión en la piel, incluyendo cortaduras, quemaduras y picaduras de insectos

  - Algunos medicamentos, incluyendo antipalúdicos, betabloqueadores y litio

  - Estrés

  - Muy poca luz solar

  - Demasiada luz solar (quemadura solar)

  - Demasiado alcohol

En general, la psoriasis puede ser grave en personas con un sistema inmunitario debilitado, lo cual puede abarcar aquellas que tengan:

  - SIDA

  - Trastornos autoinmunitarios (como la artritis reumatoidea)

  - Quimioterapia para cáncer

Hasta el 30% de las personas con psoriasis también puede tener artritis, una afección conocida como artritis psoriásica. La psoriasis también puede afectar las uñas; de hecho, alrededor del 10% de las personas con psoriasis tienen cambios visibles sólo en las uñas.

síntomas

Las personas con psoriasis presentan parches de piel irritados. El enrojecimiento se observa con más frecuencia en los codos, las rodillas y el tronco, pero puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Por ejemplo, puede haber parches escamosos en el cuero cabelludo.

Los parches o manchas cutáneas pueden ser:

  - Piel seca y cubierta de escamas plateadas

  - De color rosa-rojo (como el color del salmón)

  - Levantados y gruesos

Otros síntomas pueden abarcar:

  - Lesiones genitales en los hombres

  - Dolor articular (artritis psoriásica)

  - Cambios en la uña, incluyendo engrosamiento, manchas de color amarillo-marrón, hendiduras (hoyuelos) en la superficie de la uña y separación de la uña de su base

  - Caspa intensa en el cuero cabelludo

La psoriasis puede afectar cualquiera o todas las partes de la piel. Existen cinco tipos principales de psoriasis:

  - Eritrodérmica: el enrojecimiento de la piel es muy intenso y cubre un área grande

  - En gotas (guttata): aparecen pequeñas manchas rojas-rosadas en la piel

  - Inversa: el enrojecimiento e irritación de la piel ocurre en las axilas, la ingle y entre la piel superpuesta

  - En placa: parches de piel rojos y gruesos son cubiertos por escamas de plateadas a blancas. Éste es el tipo más común de psoriasis

  - Pustular: ampollas blancas que están rodeadas por piel roja e irritada.

diagnóstico

El diagnóstico consiste en una inspección visual de las lesiones. El médico examina la piel y el diagnóstico se basa usualmente en su aspecto. Algunas veces, se lleva a cabo una biopsia de piel para descartar otros trastornos posibles. En caso de que se presente dolor articular, el médico puede ordenar una radiografía

tratamiento

El objetivo del tratamiento se centra en el control de los síntomas y la prevención de infecciones.

En general, se emplean tres opciones de tratamientos para pacientes con psoriasis:

  - Medicamentos de uso tópico como lociones, ungüentos, cremas y champús

  - Medicamentos para todo el cuerpo (sistémicos), los cuales son pastillas o inyecciones que actúan en el cuerpo entero y no sólo la piel

  - Fototerapia, en la cual se utiliza luz para tratar la psoriasis

La mayoría de los casos de psoriasis se tratan con medicamentos que se aplican directamente sobre la piel o el cuero cabelludo:

  - Cremas o ungüentos de cortisona

  - Cremas o ungüentos recetados que contengan alquitrán de hulla o antralina

  - Cremas para remover la descamación (generalmente ácido salicílico o ácido láctico)

  - Champús para la caspa (con o sin receta médica)

  - Humectantes

  - Medicamentos recetados que contengan vitamina D o vitamina A (retinoides)

Si usted tiene una infección, el médico le recetará antibióticos.

Los baños de harina de avena pueden actuar como calmante y ayudar a aflojar las escamas. Se pueden utilizar productos para estos baños de venta libre o puede mezclar una taza de dicha harina en la bañera con agua caliente.

La luz solar puede ayudar a que los síntomas desaparezcan, pero tenga cuidado con las quemaduras solares.

La relajación y las técnicas anti-estrés pueden servir. Sin embargo, el vínculo entre el estrés y las reagudizaciones de la psoriasis aún no se comprende bien.

Algunas personas pueden optar por la fototerapia, un procedimiento médico en el cual la piel se expone cuidadosamente a la luz ultravioleta. La fototerapia se puede administrar sola o después de tomar un fármaco que hace que la piel sea sensible a la luz. La fototerapia para la psoriasis se puede administrar como luz ultravioleta A (UVA) o luz ultravioleta B (UVB).

A las personas con psoriasis muy severa se les pueden administrar medicamentos para inhibir la respuesta inmunitaria del cuerpo. Estos medicamentos abarcan: metotrexato o ciclosporina, los cuales también se pueden administrar a personas que padecen artritis psoriásica.

Hay fármacos más nuevos, llamados biológicos, específicamente dirigidos a la respuesta inmunitaria del cuerpo, la cual se cree juega un papel en el desarrollo de la psoriasis. Estos fármacos biológicos se utilizan cuando otros tratamientos no funcionan. Los biológicos aprobados para el tratamiento de la psoriasis comprenden:

  - Adalimumab (Humira)

  - Alefacept (Amevive)

  - Etanercept (Enbrel)

  - Infliximab (Remicade)

  - Stelara

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  • El biomagnetismo médico se basa en el entendimiento de que una enfermedad puede alterar el pH de dos órganos o de dos regiones específicas del cuerpo simultánemente. No es una consulta médica alopática, y no se garantiza ni se asegura evolución alguna.