EPOC - ENFERMEDAD PULMONAR OBSTRUCTIVA CRÓNICA

TRATAMIENTO DE LA EPOC CON BIOMAGNETISMO MÉDICO

La magnitud del alcance que tiene el Biomagnetismo Médico y la Bioenergética Médica es que detecta, entiende, clasifica y trata a las enfermedades en su etiología, por la alteración fundamental del pH que se distorsiona pro la presencia de los microorganismos patógenos en sitios específicos del cuerpo humano; pero este fenómeno va más lejos, cuando simultáneamente cura el proceso morboso por la restitución del pH normal del tejido y de las células; y por si esto fuera poco aún, previene la patología cuando conserva la entropía de los organismos superiores dentro del nivel energético normal, en donde la naturaleza no acepta la presencia de microorganismos patógenos, ni las disfunciones celulares, ni inmunológicas, ni metabólicas.

Puedo decir con confianza que el Biomagnetismo Médico es un tratamiento innovador que ayuda a muchas personas a tratar la enfermedades pulmonares, y a eliminar las EPOC con un porcentaje de éxito extraordinario, superior al 91% de los casos, y que sin ningún efecto secundario y con muy pocas sesiones (entre 2 y 6) se localiza de forma efectiva la etiología que desencadena este síndrome y su tratamiento se realiza en la primera consulta. El beneficio que se obtiene es inmediato, desde la primera sesión.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)

Alrededor de 2 millones de personas sufren enfermedades pulmonares obstructiva crónica en España y la cifra aumenta año a año. Seguramente será la 4ª causa de muerte en Europa. EPOC es un grupo de enfermedades pulmonares cuya mayor representación la forman: el enfisema pulmonar y la bronquitis

El enfisema es una enfermedad que se caracteriza por el crecimiento excesivo de los alveólos. Se dilatan de forma excesiva llegando a parecer un globo que se ha inflado hasta casi explotar. Este dilatación se debe a que las paredes de los alveólos están dañadas, lo que provoca un colapso en las vías respiratorias.
La bronquitis es una inflamación de los bronquios. Cuando se inflaman se reduce el flujo de aire que circula en los pulmones. Produce un exceso de mucasidad que estrecha, hasta obstruir, las vías respiratorias.
Se considera que esta enfermedad es crónica cuando ha durado 3 meses a 2 años seguidos. La enfermedad es más común en:
Raza blanca.
Mayores de 60 años.
Trabajo en ambientes contaminados por vapores químicos y polvos nocivos que pueden dañar los pulmones.
Asma crónica.
Antecedentes familiares de enfisema.

Es una causa muy común de infecciones en los pulmones y en las vías respiratorias. Muchas personas creen que los síntomas de la EPOC son simplemente algo que sobreviene con la edad y no una señal de algo más grave. Por ese motivo, es posible que alguien sufra de EPOC por mucho tiempo antes de que los síntomas se conviertan en un problema suficientemente grande como para consultar al médico.
Las personas con EPOC presentan los síntomas tanto del enfisema como de la bronquitis crónica.

En las primeras etapas de la EPOC, los síntomas son:

Una tos que generalmente produce una gran cantidad de mucosidad (esputo) de los pulmones.
Dificultad para respirar, falta de aliento y respiración sibilante.
Una sensación de cansancio, incluso después de realizar actividades diarias sencillas.
Dificultad para dormir porque uno se despierta sin aliento o tosiendo.
En etapas más avanzadas de la EPOC, los síntomas son:

Una coloración azulada de la piel de los labios y los dedos de las manos y de los pies (lo que se denomina «cianosis»).
Una acumulación de líquido en las piernas y los pies (lo que se denomina «edema»).
Una extrema falta de aliento que hace muy difícil realizar todo tipo de actividades.
Adelgazamiento.
Dolor de cabeza al despertarse por la mañana

Es importante diagnosticar la EPOC en sus primeras etapas. Cuanto antes se deje de fumar y se eviten otros factores de riesgo que pueden agravar la EPOC, mejores serán las probabilidades de retardar el daño pulmonar.

La mayoría de los médicos pueden hacer un diagnóstico provisional de EPOC a partir de los síntomas comunicados por el paciente y la realización de una exploración física. Otros estudios útiles son:

Las radiografías de tórax, que se emplean para descartar otras enfermedades que tienen los mismos síntomas que la EPOC. La espirometría, que es un estudio de función pulmonar que mide lo bien que el aire entra y sale de los pulmones. Los análisis de sangre (gasometría arterial y oximetría), que permiten determinar la cantidad de oxígeno presente en la corriente sanguínea. La electrocardiografía (ECG) y la ecocardiografía, que se emplean para descartar las alteraciones cardíacas que podrían causar los mismos síntomas. Si se sospecha EPOC en pacientes que son jóvenes o que nunca han fumado, se realiza un análisis para detectar una proteína sanguínea denominada «alfa1-antitripsina». Las personas que no tienen una cantidad suficiente de esta proteína en la sangre a menudo padecen de EPOC.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO CON BIOMAGNETISMO MÉDICO

Esta enfermedad puede estar relacionada con patógenos sumamente contagiosos y normalmente se confunde con síntomas de otras enfermedades. Muchos de los pacientes que se tratan reinciden, por lo que en la práctica el Par Biomagnético ha mostrado que es la mejor opción para tratar la EPOC. Los pacientes han observado una erradicación de la enfermedad, evitando así complicaciones como Bronquiolitis, Traqueobronquitis y Neumonía y mejorando la calidad de vida del paciente de forma valorable por ellos mismos

  • --> Citas
  • --> Citas on line
  • El biomagnetismo médico se basa en el entendimiento de que una enfermedad puede alterar el pH de dos órganos o de dos regiones específicas del cuerpo simultánemente. No es una consulta médica alopática, y no se garantiza ni se asegura evolución alguna.