Bulimia (Bulimia nerviosa)

La bulimia, o bulimia nerviosa, es un trastorno mental relacionado con la comida. "Bulimia" proviene del latín būlīmia, y a su vez proviene del griego βουλῑμια (boulīmia). Se compone de βούς (bús), buey y λῑμος (līmos), hambre. Significa hambre en exceso o hambre de buey. Es una enfermedad que se da más en las mujeres que en los hombres aunque hoy en día es una enfermedad que se da en los dos sexos.

Su característica esencial consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de angustia y pérdida de control. Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a sufrir episodios de ingestas compulsivas.

Un atracón consiste en ingerir en un tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían.

Los individuos con este trastorno se sienten muy avergonzados de su conducta e intentan ocultar los síntomas. Los atracones se realizan a escondidas o lo más disimuladamente posible. Los episodios suelen planearse con anterioridad y se caracterizan (aunque no siempre) por una rápida ingesta de alimento.

Otra característica esencial de este trastorno la constituyen las conductas compensatorias inapropiadas para evitar la ganancia de peso. Muchos individuos usan diferentes medios para intentar compensar los atracones: el más habitual es la provocación del vómito. Este método de purga (patrones cíclicos de ingestión excesiva de alimentos y purgas) lo emplean el 80-90 por ciento de los sujetos que acuden a centros clínicos para recibir tratamiento. Los efectos inmediatos de vomitar consisten en la desaparición inmediata del malestar físico y la disminución del miedo a ganar peso. Otras conductas de purga son: el uso excesivo de laxantes y de diuréticos, enemas, realización de ejercicio físico muy intenso y ayuno

Origen del problema

Tanto el DSM-IV como el CIE-10 coinciden en que, para poder diagnosticar la bulimia nerviosa, los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas han de tener lugar al menos 2 veces por semana durante tres meses.


Síntomas

Los trastornos en la alimentación presentan una de las tasas de mortalidad más altas dentro del grupo de los trastornos mentales. Se sabe relativamente poco acerca de los efectos o consecuencias a largo plazo de la bulimia. Las investigaciones más recientes sugieren que el pronóstico es diverso. La bulimia puede presentarse como un padecimiento a largo plazo, fluctuante durante muchos años, o bien como un problema de salud episódico, precipitándose en función de los eventos y crisis de la vida de quien la padece. A corto plazo, algunos informes médicos sugieren que hay una mejoría del 50 por ciento en el comportamiento (en los atracones y en las purgas) en aquellos pacientes que pueden comprometerse con un tratamiento. Aún no han podido identificarse factores consistentes que permitan predecir el resultado del tratamiento. Sin embargo, la gravedad de las secuelas de las purgas puede ser un indicador importante del pronóstico; los desequilibrios electrolíticos, la esofagitis y la hiperamilasemia reflejan el hecho de que las purgas fueron más severas, y quizá generarán un pronóstico más desalentador. En casos graves, la persona puede fallecer como consecuencia de un atracón muy severo, o incluso puede suicidarse. En muchas ocasiones el enfermo presenta síntomas como ansiedad y suele ingerir ansiolíticos excesivamente para revertir el síntoma.

  • .Aspiración (paso del contenido gástrico al árbol bronquial)

  • .Rotura esofágica o gástrica

  • .Neumomediastino o neumotorax (entrada de aire al interior de la cavidad torácica)

  • .Hipopotasemia (niveles bajos de potasio en la sangre)

  • .Arritmia cardíaca

  • .Ansiedad o compulsión por comer

  • .Abuso en el consumo de medicamentos laxantes y diuréticos

  • .Seguimiento de regímenes dietéticos diversos

  • .Deshidratación

  • .Alteraciones menstruales y amenorrea; esterilidad

  • .Incremento y reducción bruscos de peso, desestabilidad en el peso.

  • .Aumento en la frecuencia de caries dentales

  • .Aumento del tamaño de las glándulas salivales e infección de estas

  • .Pérdida de cabello

  • Desmayos muy frecuentes, mareos

  • .Heridas de la mucosa bucal

  • .Alteración o pérdida esmalte dental

  • .Dolores de cabeza y migraña

  • .A largo plazo junto con otras complicaciones puede producir tumor de laringe o garganta, no siempre benigno

  • .Dolores en la garganta (luego de vomitar)y disfonia

  • .Piel seca

  • .Debilidad en las piernas
  • Tratamiento

    El tratamiento resulta más eficaz en las primeras fases del desarrollo de este trastorno pero, dado que la bulimia suele esconderse fácilmente, el diagnóstico y el tratamiento no suelen presentarse sólo hasta que este problema ya se ha convertido en un ingrediente permanente en la vida del paciente.

    En el pasado, las personas con bulimia eran hospitalizadas con objeto de poner fin al patrón de atracones y purgas, y se le daba de alta en cuanto los síntomas habían desaparecido. Pero este procedimiento ya no es frecuente hoy en día, dado que de esa manera sólo se ponía atención a lo más superficial del problema y, poco después, cuando los síntomas volvían, lo hacían con una intensidad mucho mayor. Varios centros de tratamiento en instituciones (internamiento) ofrecen apoyo a largo plazo, consejería e interrupción de los síntomas. La forma más común de tratamiento actualmente incluye terapia, que suele ser terapia de grupo psicoterapia o terapia cognitivo-conductual. Las personas con anorexia o con bulimia suelen recibir el mismo tipo de tratamiento y formar parte de los mismos grupos de tratamiento. Esto se debe a que en muchos casos los pacientes padecen de ambos padecimientos, de manera simultánea. Algunos denominan a este fenómeno "intercambio de síntomas". Estas formas de terapia se centran tanto en los síntomas que llevan al individuo a presentar estos comportamientos como en los síntomas relacionados con la alimentación. Junto con la terapia, muchos psiquiatras recetan antidepresivos o antipsicóticos. Los antidepresivos se presentan en diferentes formas, y el que ha mostrado resultados más prometedores es la fluoxetina o Prozac. En un estudio que se realizó con un grupo de 382 personas con bulimia, aquellos que recibieron entre 20 y 60 mg de Prozac presentaron una reducción en sus síntomas de entre el 45 y el 67 por ciento, respectivamente. Es posible que otros muchos medicamentos funcionen, pero hasta ahora el Prozac ha mostrado los resultados más positivos.

    Los antipsicóticos no se utilizan, aquí, en dosis menores que las que se aplican a los casos con esquizofrenia. Con un trastorno de la alimentación, el paciente percibe la realidad de otra manera y tiene grandes dificultades para comprender qué significa comer en condiciones "normales". Desafortunadamente, dado que este trastorno apareció incluido en la el Manual de diagnóstico y estadística de trastornos mentales (DSM), aún no se sabe cuáles serán los resultados a largo plazo de los tratamientos que han venido aplicándose a muchos pacientes con este problema. Por lo pronto, las investigaciones más recientes indican que un 30 por ciento de los pacientes recaen rápidamente, mientras que el 40 por ciento presentan síntomas crónicos.

    La prontitud del tratamiento es uno de los factores más importantes para dar un pronóstico. Aquellas personas que lo reciban en las primeras fases del trastorno tendrán una recuperación más alta y más permanente.

    La doctora Sabine Naessén, que trabaja en el Instituto Karolinska, descubrió que algunas mujeres con este padecimiento tienen también un desequilibrio hormonal que consiste en la sobreproducción de testosterona (la hormona que, aunque también está presente en el cuerpo femenino, predomina en el organismo de todo varón), y que, para tratarlas, el uso de una píldora anticonceptiva que contiene estrógenos da como resultado la reducción de los síntomas de la bulimia. Por supuesto, hacen falta más estudios para determinar la eficacia de este tipo de tratamiento. Solo es posible recuperarse de esta enfermedad si la persona en cuestión toma la decisión de luchar y cambiar (se trata de una enfermedad mental).

    Tratamiento de la bulimia con biomagnetismo médico

    La bulimia tiene un porcentaje de respuesta muy positivo, superior al 88% de los casos. En el tratamiento se combina la psicología clínica con el Biomagnetismo Médico y la Bioenergética, sin ningún efecto secundario y con muy pocas sesiones (entre 2 y 6).

    A diferencia de la medicina alopática, el biomagnetismo médico consiste en que la primera busca y atiende el síntoma y el segundo busca y trata la etiología de la enfermedad.

    Esta terapia expone que las enfermedades del hombre y la mujer son producto de alteraciones que se producen en el pH del organismo. Estas alteraciones permiten que se instalen en el cuerpo los patógenos que generan disfunciones. Al nivelar la acidosis o la alcalinidad de estos puntos específicos se consigue erradicar a los patógenos que generan las disfunciones, se restablece el equilibrio del cuerpo y se recupera la salud.

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  • El biomagnetismo médico se basa en el entendimiento de que una enfermedad puede alterar el pH de dos órganos o de dos regiones específicas del cuerpo simultánemente. No es una consulta médica alopática, y no se garantiza ni se asegura evolución alguna.