¿Por qué funciona el biomagnetismo?

Ahora sabemos que el cuerpo contiene magnetita. La magnetiza cristaliza en forma de tetrahedro, polariza su estado al oxidarse o al reducirse, y genera diferencias de potencial que producen un campo magnético por donde, fluye la corriente eléctrica. Ahora sostenemos que en el cuerpo humano existen campos magnéticos equilibrados, y podemos entender por que existe una corriente de energía en nuestro cuerpo. Cuando hay una enfermedad, en realidad la red magnética de energía se rompe, y se produce una descompensación en esos campos magnéticos. Obviamente hay un cambio en el compuesto de electrolitos que genera una variación en el sentido del campo magnético, produciendo una polarización positiva o negativa del órgano u órganos donde ocurre la anomalía biológica y por lo tanto un cambio en el pH. La enfermedad aparece cuando estas magnetitas se desorientan, por lo que ahora entendemos que al aplicar imanes en el organismo, podemos devolver la magnetita a su estado original, y lograr que vuelva a existir el orden magnético, ferromagnetismo. Al someter el material magnético, como a cualquier otra partícula ferroso-férrica, a un campo magnético, los cristales -dominios- se alinean dando lugar a un monodominio. Al eliminar el campo, el domino permanece en su estado natural y por eso se equilibra la energía en el organismo. La red ferroso-férrica recupera su polaridad y las enfermedades desaparecen, además se eliminan los microorganismos que existen en el cuerpo al generar un campo magnético en un medio acuoso donde mueren. La energía fluye en nuestro organismo en forma de agua. El agua que existe en nuestro interior no es agua simple sino cristal líquido formado por moléculas de alta energía que organizan el agua para que pueda conducir la energía electromagnética. Las moléculas están organizadas, transmiten longitudes de onda, y además tienen la capacidad de almacenar datos en la memoria. Así se entiende como el cerebro emite impulsos electromagnéticos transportados a través de este maravilloso conductor de energía para completar la instrucción -orden- emitida. Este agua, cristal líquido, ayuda a establecer el equilibrio que se obtiene al aplicar imanes en el cuerpo, causando resonancia en las zonas del resto del organismo y organizando la red ferroso-férrica allá donde se necesite. Es maravilloso que a través de este novedoso sistema podamos curar patologías complicadas y severas que actualmente generan gran dolor, muchos gastos, y sin obtener resultados óptimos provocando en los pacientes desesperación, desesperanza y a veces la muerte. En la práctica del Biomagnetismo se observa a diario la mejoría y curación de patologías muy antiguas que se han resuelto en poco tiempo. Patologías de toda índole: graves, agudas, crónicas, que han mejorado y se han eliminado restableciendo la salud de los pacientes. Sin temor, sin dolor, y con la esperanza de lograr la curación.

Recomendaciones:

Es recomendable aplicar este sistema a todas las personas sanas y enfermas, ya que además de curar enfermedades, el Biomagnetismo las previene,evitando así sufrimientos posteriores generados por las diversas enfermedades. También es recomendable ingerir agua cristal líquido que ayuda a restablecer la comunicación magnética del organismo. Es conveniente beberla de una manera constante (tres vasos diarios) para ayudar a restablecer la salud en el paciente y prevenir la posibilidad de enfermedades posteriores. El Biomagnetismo es una realidad y ahora, apoyado en los descubrimientos de la Dra. del Río que ha establecido microscópicamente el eslabón entre la ciencia y el Biomagnetismo. La Dra. del Río ha confirmado científicamente la eficacia de esta nueva y maravillosa medicina. Esta terapia expone que las enfermedades del hombre y la mujer son producto de alteraciones que se producen en el pH del organismo. Estas alteraciones permiten que se instalen en el cuerpo los patógenos que generan disfunciones. Al nivelar la acidosis o la alcalinidad de estos puntos específicos se consigue erradicar a los patógenos que generan las disfunciones, se restablece el equilibrio del cuerpo y se recupera la salud. Bibliografía: Del Río Serrano, Esther. 2001. Por la Venas Corre Luz. Talleres Litográficos de Impresos El Trébol, S.A. José Peón Contreras No. 128 Col. Obrera (i.e, 10p.). Goiz Durán, Isaac. 2001. El Par Biomagnético. Medicinas alternativas y Rehabilitación, S. A. de C.V. Luis Moya no. 5, San Pedro Xalostoc (i.e, 237p.)

¿Relación entre los telomeros y el biomagnetismo médico?

Con la concesión del Premio Nobel de Medicina de 2009 otorgado a Elizabeth H. Blackburn, Carol W. Greider y Jack W. Szostak por el decubrimiento de cómo los cromosomas están protegidos por los telómeros y por la enzima telomerasa, se abre un punto de investigación muy interesante entre el agua cristal líquido, los telómeros y la enzima telomerasa que me gustaría desarrollar en los próximos meses. Los telómeros son estructuras que protegen los extremos de los cromosomas y su cometido es darles estabilidad. Los estudios moleculares y citogenéticos muestran que los cromosomas que presentan los extremos no protegidos, aunque se trate de uno sólo, son inestables. Durante este periodo de inestabilidad genética, hasta que se restaura la integridad del telómero afectado, suceden ciclos que desencadenan en la formación de neoplasias: a medida que las células se dividen los telómeros se acortan. Las investigaciones indican que las células cancerígenas producen un enzima, la telomerasa, que les permite seguir creciendo. El primer descubrimiento de los telómeros data de 1930, HJ Muller y Bárbara MacClintock que también recibieron en Nobel, fueron los primeros en descubrir la función telomérica en la división celular. Los trabajos del equipo que dirige en España la Dra. María Antonia Blasco que contribuyo de forma notable al desarrollo de esta teorización desarrollada con el equipo de E. Blackburn y C. Greider, e injustamente olvidada por Estocolmo, trabaja en esta línea de investigación. La Dra. Maria Antonia Blasco dirige hoy el CNIO. La línea de unión de estas dos investigaciones, la iniciada por la Dra. E. del Rio y la de la Dra. E. H. Blackburn consiste en que probablemente la descomposición de la red ferroso-férrica es responsable de la ausencia de telomerasa y por tanto de la resistencia del organismo en la formación de tumores. El nexo de unión entre los trabajos desarrollados por ambos equipos lo proporciona el trabajo del Dr. Isaac Goiz con la teoría del Par Biomagnético: la deformación de la red magnética influye en la producción de telomerasa y por lo tanto en la aparición de neoplasias y en la destrucción de células sanas. Bibliografía: Del Río Serrano, Esther. 1986. Descubrimiento de la red ferroso-férrico de magnetitas dentro del cuerpo y de transferencia de energía electromagnética 1968 y publicado en 1986 Por las Venas Corre Luz. Talleres Litográficos de Impresos El Trébol, S.A. José Peón Contreras No. 128 Col. Obrera (i.e, 10p.). Goiz Durán, Isaac. 1980. El Par Biomagnético. Medicinas alternativas y Rehabilitación, S. A. de C.V. Luis Moya no. 5, San Pedro Xalostoc (i.e, 237p.) Greider C.W. and Blackburn, E.H. (1985). Cell 43, 405-413 & Greider C.W. and Blackburn, E.H. (1987). Cell 51, 887-898 Müller H.J. (1938) Collecting Net, Woods Hole 13, 181-198 Blasco M.A., Lee H.W., Hande M.P. Samper E., Lansdorp P.M., DePino R.A. and Greider C.W. (1997) Cell 91, 25-34.

El biomagnetismo médico se basa en el entendimiento de que una enfermedad puede alterar el pH de dos órganos o de dos regiones específicas del cuerpo simultánemente. No es una consulta médica alopática, y no se garantiza ni se asegura evolución alguna.